lunes, 18 de octubre de 2010

"EINSTEIN IN HIS OWN WORDS"

He comenzado a leer el libro "Einstein in his own words: Science, Religion, Politics and Philosophy" de Anne Rooney y tiene muchos datos bibliográficos que me parecen dignos de reflexionar.

     Actualmente el nombre Albert Einstein es sinónimo de genio, y cualquiera de nosotros pensaría que fue un niño prodigio. Pues no fue así. De hecho, hay registros de que su padre consultó a un doctor porque Einstein tardó mucho en aprender a hablar y sus padres temían que el pequeño Albert tuviera retraso mental.

     Además, Einstein tenía muchos problemas acatando las reglas y obedeciendo a las autoridades de su escuela Gymnasium, en Alemania. No era rebelde, simplemente no obedecía aquellas reglas que para él no tenían sentido, y nunca tuvo miedo de expresar dichas opiniones ante las autoridades. En una ocasión una de sus maestras le dijo: "Your mere presence here undermines the class´s respect for me." (Tu mera presencia aquí degrada el respeto de la clase hacia mí).

     ¿Quién lo diría? Alguna vez se creyó que uno de los genios más grandes de toda la historia tenía retraso mental, y fue desdeñado por sus profesores. Esto me hace pensar que no se necesita ser prodigio, una persona con habilidades extraordinarias para alcanzar el éxito. El éxito extraordinario se alcanza con determinación, tenacidad y confianza en sí mismo, como Einstein, que aunque en ocasiones sentía que sólo era una carga para su familia, supo salir adelante, quizo superarse a sí mismo y lo logró. Fue un hombre honesto, con el coraje de expresar sus pensamientos y opiniones, sin dejarse intimidar por la posición social o autoridad de otros. Defendió sus creencias y habló de ellas sin miedo a los problemas que pudieran causarle.

      Algo muy importante. Albert Einstein dijo: "Let every man be respected as an individual and no man be idolized" (Que todo hombre sea respetado como individuo y que ningún hombre sea idolatrado). A pesar de que sus descubrimientos cambiaron la percepción que el mundo tenía del gran misterio que es el universo, este científico jamás se volvió arrogante ni presuntuoso, fue siempre humilde y sencillo, algo que le dió dignidad como persona.

     Un día se preguntó: "Why is it that nobody understands me and everybody likes me?" (¿Por qué nadie me entiende y todos me quieren?) Muy pocas personas entienden realmente la teoría de la relatividad, tal vez es esa incapacidad de comprender lo que nos impresiona tanto de su teoría, es el misterio lo que nos captura. Y entonces ¿si nadie, o muy pocos, entienden sus descubrimientos, por qué es una figura tan querida y admirada por todos? Pienso que es por lo que su historia nos inspira. Nos inspira a creer en nosotros mismos, a creer que sin importar lo que otros nos digan, podemos lograr grandes cosas. Nos inspira a no tener miedo de hablar, de levantar la voz por aquello en lo que creemos, y muy importante, nos inspira a ser humildes y reconocer el valor que cada ser humano tiene.

jueves, 30 de septiembre de 2010

"VOCES DEL DESIERTO"

Voces del Desierto es un libro escrito por Marlo Morgan. Después de haberlo leído hice algunas reflexiones que quisiera compartir con ustedes.

     Esta historia trata de una doctora que fue llamada a Australia para "recibir un reconocimiento". Al llegar se encuentra con que fue llevada a una comunidad de aborígenes, con quienes hizo un "viaje de purificación a través del desierto". A lo largo de ese viaje aprende muchas cosas de la forma de vida de estas personas, algunas experiencias que a continuación menciono.

     Antes que nada, al llegar a la comunidad, es despojada de absolutamente todas sus posesiones, que luego fueron quemadas. Los aborígenes le dijeron que era la liberación de su alma. ¿Cuántas veces no creemos que los bienes materiales son lo más importante y dedicamos nuestra vida a poseerlos? Esto me hizo reflexionar que los bienes materiales nos permiten alcanzar el bienestar, pero son sólo los medios, no el fin.

     En una parte del viaje, la doctora pregunta sobre los aborígenes que comen personas, una costumbre tan criticada por nosotros. Ellos explican que viven de lo que la naturaleza les da, y en algunas ocasiones la desesperación de no encontrar comida orilló a algunos aborígenes a comer carne humana, pero aclararon que "un aborigen jamás mató a más personas de las que se pudiera comer, mientras que ustedes, hombres de sociedad, matan a millones de personas inocentes en una guerra por conflictos absurdos".

¿Impactante no? A los aborígenes se les critica por ser personas que viven aún en la prehistoria, sin desarrollo alguno. Pero nosotros, teniendo un "lenguaje desarrollado" no somos capaces de dialogar para resolver nuestras diferencias. En vez, somos capaces que destruir a nuestros semejantes por querer defender tercamente una postura o interés personal. Ellos no estarán civilizados, pero tienen un absoluto respeto por su prójimo y un compromiso impresionante con su comunidad que los lleva a poner su mejor talento al servicio de los otros sin recibir nada a cambio. Creo que podríamos aprender de ellos, así, tal vez, alcazaríamos un verdadero desarrollo para todos los hombres.

     Acabo de hablar sobre el respeto, y esto me lleva a otra reflexión. En una ocasión, mientras caminaban por el desierto, los aborígenes encontraron una tumba cristiana destruida. Reacomodaron las piedras y reconstruyeron el crucifijo. Entonces la doctora preguntó: "Creí que ustedes no creen en dioses, su dios es la naturaleza misma. ¿Porqué entonces reconstruyen una tumba que pertenece a una ideología con la que ustedes están en contra?" Esta fue su respuesta: "Nosotros no aceptamos sus religiones porque sus diferencias los ha llevado a pelear con aquellos que profesan una religión distinta a la suya, a pesar de que todos crean en lo mismo, en un ser supremo, aunque bajo diferentes enfoques. No estamos de acuerdo con su religión, no los honramos por sus creencias, pero tampoco los desdeñamos. Simplemente los respetamos."

Retomando la experiencia anterior. ¿Cuántas guerras no hemos causado simplemente por ser radicales en nuestras creencias y no respetar una postura diferente? Creo que en la relaciones humanas lo más importante es el respeto, ante todo. Tampoco nos haría daño abrir un poco nuestra mentalidad. Escuchar las ideas de otros. Ése es de hecho, el método filosófico de la dialéctica: uno afirma, otro niega y otro supera. Escuchar otros puntos de vista, tomar su verdades y juntarlas con las nuestras nos puede hacer crecer como personas y sociedad. Tratemos de dejar de querer imponer nuestras ideas, y escuchemos las de otros.

     Termino con una reflexión que me pareció muy interesante. Mientras la doctora platicaba de sus costumbres, comenzó a hablar de las fiestas de cumpleaños. Los aborígenes al parecer, no le encontraron ningún sentido a esta costumbre. Ellos entendieron que lo único que celebrábamos era el tiempo, hacernos un año más viejos; y no pudieron encontrar mérito alguno en simplemente dejar pasar el tiempo, naturalmente. ¿Entonces ellos no hacían celebraciones? Claro que sí. Cuando algún miembro de la tribu se hacía una mejor persona, entonces la comunidad hacía un festejo. Celebrar el tiempo de vida vs. celebrar que nos hacemos mejores personas. Le encuentro más sentido a la segunda, creo que esa sí conlleva un mérito y es digna de celebración.

      Estas son sólo algunas de las muchas experiencias y reflexiones narradas en Voces del Desierto. Espero que les haya interesado y recomiendo que lean este libro.